TORTURAREN AURKAKO TALDEA - T.A.T.


      SECUELAS PSICOLOGICAS


      Sufrir tortura, el paso por comisaria, las amenazas, agresiones... son agentes estresantes que pueden ser una experiencia traumática devastadora; que implica una amenaza seria a la seguridad o integridad física de la persona o de personas queridas. Si bien no todas las personas expuestas a esta situación desarrollan el mismo tipo de trastornos, en muchas de ellas se aprecian una serie de síntomas en los primeros momentos. Aparecen mezclados y cambiantes, depresión, ansiedad, ira, desesperación..., poseen una gran variabilidad.


      Suelen desaparecer en dos o tres días, son reacciones a un estrés excepcional. Los síntomas dependen de la característica de la situación vivida, de la personalidad del sujeto, si existen momentos de vulnerabilidad, etc. Una serie de factores que predisponen a la aparición de síntomas.
      A veces se presenta una respuesta tardía a esos acontecimientos de naturaleza estresante y los síntomas se mantienen a lo largo del tiempo

      A lo largo de año 2000 se ha hecho un seguimiento a personas (cuarenta concretamente) que han pasado por comisaría. Se les ha hecho una entrevista personal, en la cual además de narrar el testimonio de su paso por la detención, se han recogido datos sobre el impacto que este suceso les ha supuesto a nivel emocional.

      Las consecuencias observadas han sido agrupadas en tres grupos, síntomas de Ansiedad, síntomas de Depresión, síntomas postraumáticos.

      De esas cuarenta personas, a veinte se les ha vuelto a entrevistar al cabo de un mes, para rellenar el mismo cuestionario que recogía el listado de síntomas descrito.

      Los resultados obtenidos son:
      Como se puede apreciar en la TABLA 1, en el primer grupo (cuarenta casos) presentaban síntomas de ansiedad en quince casos (es decir un 35,5%). Los síntomas de Depresión eran señalados en dieciséis casos, un 40% de los cuarenta entrevistados. Los síntomas postraumáticos se extienden a 23 casos, lo que se traduce en un 57.5% del total. Tan sólo en 9 ocasiones no presentan síntomas de ansiedad ni depresión.

      Tabla 1

      En un seguimiento posterior, tras un mes, de los 20 casos de los que se han recogido datos, presentas síntomas de ansiedad 6, es decir un 30%. Casos con síntomas de depresión, 7, un 35% y con síntomas postraumáticos 14, un 70%. (TABLA 2)

      Tabla 2

      Más concretamente, la evolución de los casos que presentan síntomas son los que se recogen en la TABLA 3.

      Tabla 3

      En el apartado de ansiedad, los casos han aumentado en número o intensidad en dos casos, un 10%. Han disminuido en siete ocasiones (35%), y se han mantenido con iguales síntomas, cinco casos (un 25% del total).

      Dentro de los casos de depresión, los síntomas han aumentado en cuatro ocasiones (20%), mientras que han disminuido en siete, un 35%. Permanecían con iguales síntomas tres casos (15 %).

      En los casos de síntomas postraumáticos aumentan en un caso (5%), disminuyen siete casos (35 %), y se mantienen los nueve casos, un 45 %.

      Los síntomas de ansiedad más frecuentes son: sobresaltos repentinos sin motivo aparente; sentirse atemorizado; agitación interna; imposibilidad de estar quieto; sentirse tenso o bloqueado; y dolores de cabeza, jaquecas, cefaleas etc.

      Al de un mes suelen persistir las mismas respuestas que en la primera ocasión, y se añaden algunos nuevos como: sentirse atemorizado, nerviosismo o agitación interna; e inquietud.

      En el grupo que corresponde a los síntomas de Depresión, las respuestas más frecuentes son: Sentirse bajo de energía o enlentecido, sentir que cualquier cosa supone un esfuerzo, insomnio, sentimiento de desesperanza, nostalgia y preocupación excesiva por las cosas.

      Al cabo de un mes persisten síntomas como sentirse bajo de energía, desesperanzado respecto al futuro, con sentimientos de nostalgia y preocupación excesiva por las cosas.

      Lo síntomas Postraumáticos observados son ámplios y fluctúan desde el recuerdo o pensamientos recurrentes sobre los sucesos relacionados con la detención, sensación de revivir el suceso, sentimientos de desvinculación, alejamiento o rehusar a la gente, dificultades de concentración, sentirse alerta, sentimientos de irritabilidad o explosiones de cólera, evitación del suceso, incapacidad para recordar partes de él, sentimientos de no tener futuro, reacciones repentinas, físicas o emocionales al recordar la detención, sentimientos de culpabilidad, desesperanza...

      Al cabo de un mes se aprecia que aparece otro tipo de síntomas, como sentimientos de buscar la razón de lo que le ha ocurrido, sentir que la gente no le entiende, sentirse asustadizo... unidos a algunos ya experimentados anteriormente como desesperanza, reacciones físicas o emocionales al recordar la detención, irritabilidad, recuerdos o pensamientos recurrentes, sensación de revivir el suceso o sentimientos de desvinculación.

      CONCLUSIONES

      • En la mayoría de las personas entrevistadas se aprecian síntomas de ansiedad y/o depresión, y/o síntomas postraumáticos entremezclados. Estos síntomas varían a lo largo del tiempo.

      • La tendencia general es de disminución de los síntomas de ansiedad y depresión, de un 60% y 50% a un 30% y 35% respectivamente al de un mes.

      • En el caso de la Ansiedad aparecen otras formas diferentes de manifestarse.

      • Los síntomas postraumáticos se mantienen de forma significativa, de un 85% a un 70%, apreciandose, como en el caso de la ansiedad, diferentes formas de manifestarse.

      • El porcentaje de personas que no han desarrollado prácticamente síntomas se mantiene a lo largo del tiempo.

      Estado francés, entregas y tortura

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